8 nov. 2013

Para Alejandro

Ven
callado
despacito,
suavecito.
¡Si, así!
acércate.
De puntillas, entra y quédate tras de mí
Susurra mientras muerdes mis talones y amasa mis pies.

Me escurro lento,
te distraes con el lunar cerca de mi boca.
Te abanico en mis pestañas para ahuyentarte, resistes y me encanta.

Persigueme pero no me atrapes,
déjame correr, despacio, lento,
quizá para que me atrapes.

Otra vez.

Eres el viento debajo de mi falda,
la lluvia resbalando por la blusa.
Juguemos en el húmedo pasto de los recuerdos,
roba mi sonrisa una vez más y quédate así, grabado en la memoria.

¡Shh no hables!
entra despacio para que no te sienta
aunque de sobra sepa que estas aquí.